Entrevista a Yudith Ortega
“Mi meta es que el bienestar sea medible y accesible, no un privilegio”

Por Fátima Fernández Baena
Innovación y ciencia aplicada que mejora presente y futuro
“Mi meta es que el bienestar sea medible y accesible, no un privilegio”
La doctora Yudith Ortega es científica y empresaria mexicana. Ha fundado y dirige IDINAT® LAB International Group, un ecosistema de innovación que integra genética, epigenética y biotecnología sostenible para llevar la ciencia a un terreno muy concreto: la toma de decisiones que mejoran la salud, la longevidad y la calidad de vida.
Dicho de otra manera, se dedica a traducir el lenguaje del cuerpo. Hace comprensibles conceptos que para muchas personas suenan lejanos –genes, microbioma, inflamación, metabolismo y hábitos– y los convierte en guías claras y accionables: qué hacer, por qué hacerlo y cómo hacerlo.
“Mi misión no es solo innovar por innovar”, afirma, “sino demostrar que la ciencia puede ser una herramienta cotidiana, accesible, medible y responsable”. Hoy, ese propósito cobra aún más sentido. Yudith busca que la ciencia también contribuya a enfrentar un problema urgente y doloroso: la malnutrición infantil –desnutrición, anemia, carencias invisibles, sobrepeso y obesidad– desde la prevención y la nutrición de precisión, con un enfoque familiar.
–¿Qué experiencias fueron clave para que decidiera enfocarse en la salud y la innovación?
Desde muy joven entendí algo que cambió mi vida: la salud no se sostiene con recetas genéricas. Y no porque las recomendaciones generales sean “malas”, sino porque no todos los cuerpos responden igual. Ahí se encendió mi mayor impulso científico: entender por qué.
Mi trayectoria se construyó en la intersección entre investigación y aplicación real: desde los 17 años he estado vinculada a la investigación y con los años mi trabajo se fue enfocando en biotecnología, activos con evidencia clínica, genética, epigenética, nutrigenómica y micronioma… pero siempre con la misma pregunta: ¿Cómo logramos que esta ciencia llegue a la vida real sin perder rigor?
Hubo un punto decisivo: comprender que el cuerpo es un sistema de información que conversa todo el tiempo. Genes, hábitos, entorno, microbioma, emociones, sueño, alimentación… todo habla. Mi especialidad pasó a ser la traducción de esa conversación en estrategias concretas de nutrición de precisión, protocolos y desarrollos biotecnológicos, siempre con límites claros, ética y responsabilidad.
Y cuando empecé a observar el impacto en familias, especialmente en etapas críticas como infancia y adolescencia, confirmé algo: si queremos cambiar destinos de salud, hay que comenzar temprano.
–IDINAT nace entonces como su proyecto de innovación científica. ¿Que ofrece a la sociedad?
IDINAT nace para resolver una necesidad urgente: personalización con rigor. En salud y cosmética abundan promesas, tendencias y recomendaciones que se repiten como plantilla. Pero lo que faltaba era el puente: tomar ciencia dura y convertirla en decisiones claras, personalizadas y medibles, sin caer en exageraciones.
Por eso IDINAT hoy es un ecosistema vivo que integra proyectos como MYO Genetics®, Innovabel®, BFS Cosmetics®, MYO Natural® y MEMIMO®, entre otros: cada uno enfocado en un punto clave del bienestar y la innovación, pero todos conectados por la misma visión: biología + datos + biotecnología + sostenibilidad.
En la práctica ofrecemos:
Soluciones de personalización basadas en genética y epigenética: para orientar hábitos, nutrición celular y bienestar con mayor precisión (suplementación personsalizada).
Desarrollo biotecnológico y cosmético con enfoque de evidencia, innovación y funcionalidad.
Biotecnología sostenible y economía circular: convertir residuos agroindustriales en bioactivos de alto valor, con trazabilidad y menor impacto para él área cosmética y nutracética.
Y, de forma muy especial, una línea de evolución estratégica: nutrición de precisión con enfoque materno-infantil, porque combatir la malnutrición no es solo “dar comida”, es identificar carencias específicas, mejorar absorción, microbiota, inflamación y hábitos familiares.
Además, trabajamos innovación para más de 150 marcas a nivel nacional, lo que nos permite ver patrones reales del mercado y elevar el estándar: menos marketing vacío y más ciencia aplicada con propósito.
Y para quien quiera conocerlo de forma simple y directa, tenemos un espacio de divulgación y acceso a nuestras soluciones en los canales oficiales de MYO Genetics, además de nuestras redes, donde explicamos la ciencia sin complicarla.
–¿Qué tendencias en innovación biotecnológica y cosmética personalizada cree que deberíamos conocer?
Veo cinco tendencias en las que trabajamos actualmente y que están redefiniendo el futuro (particularmente en IDINAT estamos aprovechando todo su potencial):
1. Epigenética práctica. Ya no se trata solo de “genes”. Se trata de qué activa o silencia esos genes: estrés, sueño, alimentación, toxinas, sedentarismo, vínculos. La tendencia real es volver la epigenética accionable: hábitos sostenibles, no extremos.
2. Microbioma como eje (intestino–piel–cerebro). Estamos entendiendo que muchas manifestaciones de la piel, energía, estado de ánimo e inflamación comienzan en el ecosistema intestinal. El futuro está en las fórmulas y protocolos que planteamos con probióticos inteligentes, postbióticos y micronutrientes epigenéticamente activos, bien seleccionados.
3. Activos biomiméticos de nueva generación. Péptidos biomiméticos, metabolitos postbióticos y, en investigación avanzada, tecnologías regenerativas que están abriendo una conversación nueva: longevidad celular, reparación y señalización inteligente, este tipo de activos los tenemos integrado en marcas de terceros y propias.
4. Biotecnología sostenible real. Fermentación microbiana, extracción enzimática, nanoencapsulación y procesos limpios para crear bioactivos con trazabilidad y menor impacto. Esto es clave: innovar sin destruir, que se convierte en unas de nuestras principales líneas de investigación.
5. IA aplicada con enfoque humano. La IA no debe abrumar ni “diagnosticar por moda”. Debe servir para lo que sí es poderosa: traducir datos a decisiones simples, personalizadas y seguras.
Y agregaría una tendencia que para mí es urgente: nutrición de precisión para infancia, porque la malnutrición ya no es solo “falta de comida”; muchas veces, es carencia silenciosa de micronutrientes, mala absorción, microbiota alterada, inflamación y hábitos familiares heredados.
–De hecho, afirma que transforma vidas con soluciones personalizadas en salud y cosmética... ¿A qué se refiere?
A que la personalización cambia por completo la experiencia: pasas de “probar suerte” a tomar decisiones informadas. Cuando una persona entiende por qué algo le funciona o no le funciona (por su biología, su entorno y su estilo de vida) se convierte en protagonista de su salud.
En IDINAT hemos acompañado a miles de personas con pruebas genéticas y epigenéticas, y hemos diseñado protocolos de nutrición de precisión basados en microbiota. Esa información permite orientar hábitos, rutinas y desarrollos con mucho más sentido y menos ensayo–error.
Pero lo más importante: la personalización da claridad. Y la claridad baja ansiedad, mejora adherencia y aumenta resultados.
Y cuando lo llevas al terreno infantil… el impacto puede ser enorme: identificar riesgos, carencias y necesidades tempranas puede cambiar trayectorias. Porque cuando un niño mejora nutrición, sueño y microbiota, no solo mejora “salud”: mejora aprendizaje, energía, conducta y futuro.
Siempre lo comunicamos con responsabilidad: esto no reemplaza la medicina; es un puente poderoso para prevención, educación y acompañamiento basado en evidencia.
–¿Qué hace que su proyecto sea especialmente relevante o novedoso frente a otras soluciones existentes? ¿Cómo contribuye de forma tangible a mejorar la calidad de vida de los pacientes o el trabajo de los profesionales?
Lo realmente novedoso no es solo la tecnología. Es el modelo integrado: investigación + desarrollo + sostenibilidad + traducción clara para la vida diaria.
En un solo ecosistema conectamos genética/epigenética, microbioma, bioactivos biotecnológicos y economía circular. Eso genera un valor raro de encontrar: profundidad científica, aplicación real y propósito.
En la esfera más tangible, esto aporta:
Para personas y familias: claridad, personalización y estrategias accionables (sin extremismos), lo que se convierte en salud, y por ende, calidad de vida, que se traduce a su vez en longevidad. “Vivir más y mejor dandole al cuerpo y a la piel lo que realmente necesitan”.
Para profesionales: herramientas y criterios para diseñar intervenciones mejor orientadas.
Para el entorno: biotecnología sostenible que transforma residuos en ingredientes de alto valor bajo un modelo zero waste para la industria del cuidado personal y la nutracéutica.
Y aquí entra algo que me importa muchísimo: la malnutrición infantil. Porque mi visión es que este ecosistema no solo hable de longevidad premium, sino de longevidad con justicia: que un niño tenga acceso a herramientas que eviten anemia, carencias invisibles y trayectorias de enfermedad prevenibles. Mi meta es que el bienestar sea medible y accesible, no un privilegio.
–¿Qué tipo de feedback está recibiendo por parte de pacientes, profesionales sanitarios o empresas?
Lo que más escucho es: “Por primera vez entiendo mi cuerpo”; “Ahora sé qué hacer con la información”. Porque detrás de esas frases suele haber algo profundo: personas cansadas de intentar y fallar. Y cuando entienden su biología, ocurre lo importante: vuelven a confiar en su cuerpo. Empiezan a mejorar sueño, energía, digestión, piel y estado emocional, y lo viven como una transformación completa, no como un cambio aislado.
Eso para mí vale oro, porque cuando alguien entiende, deja de sentirse perdido… y cuando deja de sentirse perdido, puede sostener cambios.
También recibimos retroalimentación de empresas y marcas que buscan innovar con responsabilidad: el mercado está migrando hacia soluciones más sustentables y con mejor evidencia, y eso confirma que vamos en la dirección correcta.
Lo que más me marca es ver el momento en que la ciencia deja de ser algo lejano y se vuelve cotidiana; cuando una persona o un profesional me dice: “Esto ya lo puedo explicar y aplicar”.
Y confieso algo: cada vez que hablo de infancia y nutrición, la emoción es distinta. Porque ahí no estás mejorando “un indicador”: estás mejorando un futuro.
–Como mujer, en un ámbito donde converge investigación, salud, innovación y emprendimiento, ¿qué retos y oportunidades ha encontrado y qué mensaje trasladaría a otras mujeres que quieran seguir un camino similar?
El reto principal ha sido sostener rigor en un mundo que a veces prefiere atajos. Demostrar con resultados, metodología y transparencia.
Y sí, en las empresas de base científico-tecnológicas existen barreras típicas: acceso a redes, financiamiento, credibilidad temprana. Especialmente cuando eres mujer y además vienes de un ecosistema donde históricamente no se esperaba que una científica construyera empresa.
La oportunidad, sin embargo, es enorme: hoy más mujeres lideramos ciencia aplicada, y eso está abriendo camino. Yo he procurado impulsar redes, mentoría y divulgación porque creo en una ciencia que empodera.
Mi mensaje es directo: no te esperes a sentirte lista. Construye evidencia. Rodéate de gente que te rete con respeto. Aprende negocio sin perder ética. Y recuerda esto: tu historia también es parte de tu autoridad.
–Para concluir, ¿cuál es su visión a corto y medio plazo? ¿Hacia dónde le gustaría evolucionar profesionalmente y qué impacto espera dejar en su sector?
A corto y medio plazo, mi foco es escalar con profundidad:
Seguir fortaleciendo líneas de microbioma y nutracéutica de precisión.
Avanzar en innovación para regeneración y longevidad celular con evidencia.
Crecer la biotecnología sostenible y circular con trazabilidad y colaboración internacional.
Y consolidar un eje que para mí es urgente: nutrición de precisión para combatir la malnutrición infantil, con un enfoque práctico, familiar y preventivo. No como discurso, sino como soluciones aplicables: educación, detección de riesgos, estrategias personalizadas y acompañamiento.
También quiero seguir democratizando el acceso: que la biotecnología no sea “para unos pocos”, sino una herramienta real de bienestar medible.
En lo profesional, me gustaría dejar un estándar: que la personalización en salud y cosmética en Latinoamérica se haga con ciencia, ética y sostenibilidad… y que, además, inspire a nuevas generaciones de científicas y emprendedoras a creer que sí se puede construir desde México para el mundo.
Y si alguien quiere entenderlo de forma sencilla y ver lo que hacemos, lo compartimos constantemente en nuestras redes y en nuestros canales oficiales de MYO Genetics o bien mis redes personales en linkedIn y la fanpage. Ahí está el puente entre ciencia y vida real.
PERFIL BIO
MERCEDES YUDITH ORTEGA LÓPEZ
La doctora Yudith Ortega es pionera en Latinoamérica en conectar genética, epigenética y biotecnología sostenible para transformar la salud, la longevidad y la belleza desde la ciencia. Es fundadora y Directora Ejecutiva de IDINAT® LAB INTERNATIONAL GROUP, empresa que revoluciona la personalización de productos biotecnológicos y nanotecnológicos en salud, bienestar integral, cuidado personal y biotecnología cosmética, bajo un enfoque sostenible y sustentable.
Lidera las estrategias de crecimiento y expansión para México y LATAM, así como la dirección de los equipos de investigación de IDINAT®.
Especialista, asesora y consultora en investigación, desarrollo e innovación de producto biotecnológico, ha construido un ecosistema biotecnológico que integra modelos de negocio como MYO Genetics®, Innovabel®, BFS Cosmetics®, MYO Natural® y MEMIMO®, uniendo investigación, innovación y sostenibilidad en un modelo visionario que redefine el bienestar del futuro.
A su vez, desarrolla innovaciones para más de 150 marcas de terceros a nivel nacional, alineadas con estrategias de RSE, Sostenibilidad e Innovación Social.
Doctora y Maestra en Ciencias por el Centro de Investigación en Materiales Avanzados, S. C. (CIMAV) e Ingeniera con especialidad en Diseño y Tecnología para el Procesamiento de Materiales por el Instituto Tecnológico de Chihuahua. Complementa su formación con maestrías en Medicina Estética, Cosmética y Dermofarmacia y Business Mastery.
Ha incorporado especializaciones en biotecnología avanzada, economía circular, microbioma humano, longevidad celular, biología del envejecimiento, nutrigenómica y negocios, consolidándose como una de las científicas más influyentes en el desarrollo de productos biotecnológicos con impacto en la salud humana y el medio ambiente.
A lo largo de su trayectoria ha dirigido miles de pruebas genéticas y epigenéticas, diseñado protocolos de nutrición de precisión basados en microbiota y transformado toneladas de residuos agroindustriales en bioactivos de alto valor que hoy impulsan a las industrias nutracéutica, cosmecéutica y dermocosmética bajo un modelo zero waste.
Vídeo (enlace entrevista) por si fuera de interés:
https://www.youtube.com/watch?v=z2DHjrFAQDQ
Autoría
Redacción PulsoSalud
Sección Voces expertas — verificado por la redacción.
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